
Robos en los trasteros, bicicletas que desaparecen del garaje, desperfectos en el portal… Cada vez más comunidades de vecinos se plantean instalar cámaras de seguridad. Esta guía práctica te ayuda a preparar la decisión: dónde ponerlas, qué pide la ley, quién puede ver las imágenes y cómo plantearlo en la junta. Si quieres el detalle legal completo, lo tienes en nuestra guía sobre la ley de videovigilancia en comunidades de propietarios.
Para qué sirven las cámaras (y para qué no)
Unas cámaras bien instaladas disuaden a quien quiere entrar sin permiso, dan pruebas a la policía o al seguro si pasa algo y ayudan a controlar los accesos al garaje y a los trasteros.
No sirven para vigilar a los vecinos ni a los empleados de la finca, ni para grabar la calle. Tenerlo claro desde el principio evita la mayoría de discusiones en la junta.
Dónde se suelen poner
| Zona | Para qué | Ten en cuenta |
|---|---|---|
| Portal y vestíbulo | Ver quién entra y sale | No grabar la acera más allá de lo imprescindible |
| Garaje y rampa | Robos y golpes a los coches | Buena visión nocturna; suele haber poca luz |
| Trasteros y pasillos | Robos y daños | Cubrir las puertas de acceso, no cada trastero |
| Accesos secundarios, patios y azotea | Entradas que nadie ve | No captar ventanas ni terrazas de las viviendas |
Lo habitual es empezar por los accesos (portal y garaje), que es donde ocurren la mayoría de incidentes, y ampliar después si hace falta.
Lo que pide la ley, en cinco puntos
- Acuerdo de la junta de propietarios. La instalación se aprueba en junta. La mayoría necesaria la marcan el Codi civil de Catalunya y los estatutos, y la confirma el administrador de fincas.
- Cartel informativo visible en los accesos, que avise de que la zona está videovigilada, diga quién es el responsable (la comunidad) y dónde ejercer los derechos de protección de datos. La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) tiene un modelo.
- Solo zonas comunes. Nunca el interior de las viviendas ni lo que se ve desde ellas, y de la vía pública solo lo imprescindible para vigilar el acceso.
- Las grabaciones se borran en un mes como máximo. Si graban un incidente, se conservan y se entregan a la autoridad en un máximo de 72 horas desde que se sabe de su existencia.
- Acceso restringido. Solo pueden ver las imágenes las personas autorizadas (por ejemplo, el presidente o el administrador), y únicamente cuando hay un motivo.
Esta guía es orientativa. Para casos concretos, la referencia son el administrador de fincas y la AEPD.
Cuántas cámaras y de qué tipo
Depende de cuántos accesos tenga el edificio, pero hay criterios que se repiten:
- Cámaras domo en interiores (vestíbulo, pasillos) y cámaras de exterior resistentes al agua donde haga falta. En zonas de paso, mejor antivandálicas.
- Visión nocturna por infrarrojos en garajes y zonas con poca luz.
- Resolución suficiente en las puertas para que la imagen sirva de algo si hay que identificar a alguien.
- Un grabador en un armario cerrado con llave, con disco duro para guardar las imágenes del último mes.
- Acceso desde el móvil solo para las personas autorizadas, con su propia contraseña.
- Máscaras de privacidad: zonas de la imagen que la cámara no graba, como la ventana de un vecino o un trozo de calle. Son la mejor forma de cumplir la ley sin perder cobertura.
Cómo plantearlo en la junta
Las propuestas que salen adelante suelen tener tres cosas: un motivo concreto (los robos o desperfectos de los últimos meses), un presupuesto claro y la tranquilidad de que se cumple la ley. Estos argumentos ayudan:
- El coste se reparte entre todos los vecinos según su cuota.
- Las cámaras solo graban zonas comunes y las imágenes se borran en un mes.
- Nadie mira las grabaciones salvo que haya un incidente, y solo personas autorizadas.
- Con máscaras de privacidad, ninguna cámara ve el interior de las viviendas.
- El mantenimiento del primer año está incluido.
La objeción más habitual es «no quiero que me graben al entrar en casa». La respuesta: la cámara del portal graba a todo el que entra, y precisamente por eso las imágenes se borran solas y nadie las ve sin motivo.
¿Y si un vecino pone una cámara por su cuenta?
Una cámara particular no puede grabar zonas comunes como el rellano o la escalera sin autorización de la comunidad. Las mirillas digitales y los videoporteros, que solo captan lo justo delante de la puerta, tienen un tratamiento distinto. Ante la duda, lo mejor es consultarlo con el administrador.
El mantenimiento también cuenta
Una cámara que no graba, o que graba con la fecha mal, no sirve de prueba. Por eso, con un contrato de mantenimiento, revisamos periódicamente que todo el sistema funciona y graba bien, para que las imágenes sirvan cuando hacen falta. En instalaciones nuevas, el primer año de mantenimiento es gratis. Puedes ver qué incluye en nuestra página de mantenimiento de videovigilancia.
Trabajamos con marcas como Hikvision, Dahua o Urmet e instalamos sistemas de videovigilancia en Barcelona para comunidades, viviendas y negocios. Si tu comunidad se lo está planteando, te visitamos y te damos un presupuesto por escrito para la junta. Llámanos al 93 532 05 65 o pídelo aquí, sin compromiso.